lunes, 28 de julio de 2014

"Maya" Parte #3

Maya despertó al cabo de unas horas. Había salido ilesa. Estaba en el hospital mientras le hacían más pruebas para cerciorarse de que todo estaba correcto. Pero no iba a ser el dolor físico lo que iba a atormentarla, sino el mental. 

Al darse cuenta de que estaba en condiciones óptimas, los médicos tuvieron quedarle las malas noticias. Darle ese mazazo que supone la realidad. Su madre y su hermana habían fallecido en el accidente, mientras que su padre había quedado en un coma del que las previsiones de recuperación eran prácticamente nulas.


Cuando acabó de contar su historia rompió a llorar soltando todo lo que tenía dentro. Ese agua salada que caía de sus ojos era consecuencia del aflojamiento que su nudo interior estaba sufriendo poco a poco gracias a compartir su historia con las personas más cercanas que tenía ahora mismo en el mundo. Ellas la comprendían. Todas habían pasado por traumas parecidos, por situaciones similares o por pérdidas idénticas. Sabían que nada de lo que le dijesen iba a conseguir mejorar el estado de ánimo que tenía, así que lo único que hicieron fue fundirse con su nueva hermana en un abrazo tan fuerte que apenas dejaba a ninguna respirar.

miércoles, 23 de julio de 2014

"Maya" Parte #2

Mientras veía a sus compañeras desperezarse, y escuchaba esos ruiditos que hacemos mientras nos despertamos, ella se acercó a su cómoda, abrió el primer cajón y sacó ese pulserita azul que su madre le había regalado por su séptimo cumpleaños hacía menos de dos semanas. Ella le había prometido que si se concentraba mucho, la pulsera le concedería tres deseos. Recordar esa escena consiguió sacar una pequeña mueca, algo parecido a una sonrisa, de los labios de Maya. Cambiaría los tres deseos por sólo uno.

Se quitó el pijama. Lo dobló y lo colocó debajo de su almohada. Decidió que hoy iba a ponerse la camiseta roja con esos vaqueros que tanto le gustaban. La camiseta se le enganchó mientras se la intentaba deslizar desde la cabeza hasta el cuerpo. Siempre había sido torpe para ello. Se peleó con ella, hasta que finalmente una de sus compañeras acudió al rescate. La chica le acarició el pelo, y se fue a la sala del desayuno. Le rugían las tripas.

domingo, 20 de julio de 2014

La curiosidad ganó al miedo

Diez minutos antes de levantarse Marga escuchó un ruido extraño. Ella, como muchas otras personas se asustaban de esos extraños sonidos de la noche, de aquellos sonidos que nunca podemos estar seguros si los han captados nuestros oídos o es nuestro cerebro intentando hacernos sentir un mal rato quién está jugando con nosotros.


Marga no era más valiente que tú o yo. Era una chica normal, pero sí que tenía una gran virtud. Era muy curiosa. No podía parar cuando algo extraño rondaba su mente. Tenía que descifrarlo. Tenía que hacer encajar las piezas de ese puzle en su cabeza hasta poder comprender todo lo que significaba.

Su cama estaba colocada junto al lado de la ventana. Estiró el brazo y comenzó a subir la persiana con la esperanza de que algún rayo de luz iluminase al mismo tiempo su habitación y su mente. Sin embargo aún era demasiado pronto y el sol aún descansaba antes de afrontar su nueva jornada de trabajo.

miércoles, 16 de julio de 2014

"Maya" Parte #1

Hay un momento en la noche en el que todas las ciudades callan. Esta calma es aquella que abarca esos instantes de silencio que amenizan la transición entre los últimos que llegan a casa, y los primeros que dan la bienvenida a un nuevo día mientras el sol se levanta al ritmo que a la luna se le cierran los ojos.


Dicen que es en esos momentos en los que aparece la magia. Poca gente puede dar fe de ello, porque sólo aquella que conoce cómo es realmente puede identificarla. Magia no es sacar pájaros de una chistera, ni hacer desaparecer una moneda. La magia es ciencia. La magia es creencia. Y cualquier persona que no cumpla ambos requisitos no va a poder advertirla nunca.