miércoles, 22 de julio de 2015

Quizás no fuese tu momento #2 «El caso de los anónimos» de Agatha Christie




Los libros, como todo, tienen su momento. Tu estado de ánimo, el tiempo libre que tengas, aquello que te motive, o en eso que estás enfocando tu energía en cada instante, afecta a nuestra capacidad de poder sumergirnos o no en sus páginas. Quizás no fuera tu momento es esa sección del blog en la que escribo sobre las novelas que no he podido terminar, ya que creo que si han tenido un hueco en mi tiempo, también son dignas de tenerlo aquí. Hoy hablamos de El caso de los anónimos.



Título: El caso de los anónimos
Autor: Agatha Christie
Género: Policiaco
Editorial: Molino
Páginas: 240
Precio: 3,50 € versión física



Lymstock es un pueblo en el que abundan los secretos inconfesables, y en el que ni tan solo una repentina ola de correos anónimos amenazantes es capaz de provocar preocupación entre sus habitantes. Pero todo esto cambiará cuando uno de los destinatarios, la señorita Symmington, se suicide. A pesar de que ha dejado una nota en la que escribe, la señorita Marple duda de la veracidad del suicidio. Pronto nadie estará seguro de nada...



He tardado una semana en ponerme a escribir esta reseña con el objeto de tener más o menos claro cuales fueron las razones que me hicieron abandonar esta lectura. Y la verdad es que mientras estoy tecleando estas primeras líneas aún no lo sé a ciencia cierta.

Agatha Christie fue la escritora que me hizo empezar a leer, como ya os he contado alguna vez (. Cuando era más pequeño sus obras me parecían increíblemente trabajadas, profundas, intrigantes… pero a medida que voy leyendo más y más de los trabajos que salieron de sus dedos me está pareciendo todo lo contrario en muchos aspectos.

Estoy seguro que en la época en la que se publicaron estaban a la vanguardia de los gustos de las gentes, sin embargo mi opinión es que han envejecido mal. No todas, por supuesto, obras como Asesinato en el Orient Express o Diez negritos, serán siempre referentes en el género policiaco, y por tanto, estarán permanentemente en mis recomendaciones, pero hay muchas otras que no.

Si ya en mi última reseña relativa a esta autora criticaba su falta de inmersión y la «pequeña trampa» que le hace al lector, sacándose casi siempre el autor del delito de personajes que no son principales en la historia, lo que le resta a la persona que está leyendo sus páginas muchas posibilidades de conocer el resultado del mismo, en este libro puedo decir que he afianzado esta opinión en mi cabeza.



El caso de los anónimos nos transporta a un pequeño pueblo llamado Lymstock al que se ven obligados a mudarse los dos protagonistas para que uno de ellos se recupere de un terrible accidente. Necesita cama y reposo, y a primera vista este lugar lo ofrece. Alejado del mundo, pequeño… parece el típico sitio en el que nunca pasa nada.

Peor nada más instalarse en él nuestros dos protagonistas recibirán una carta anónima muy grosera. Tras preguntarse cual era el motivo de esto empezarán  a investigar y descubrirán que la mayoría de los habitantes de ese pueblo han vivido sucesos semejantes.

Todo estallará en el momento en el que a causa de una de esas cartas se producirá el suicidio de uno de los habitantes…



Y hasta aquí llegué. Aguanté poco más de la mitad de la obra y abandoné su lectura. Se me hizo muy pesado llegar hasta las cien páginas y si bien tenía curiosidad por saber quién estaba detrás de los anónimos, la lentitud y pesadez con las que había leído las primeras hojas me hicieron echarme atrás.

¿Vosotros habéis leído este libro? ¿Quizás no fuese su momento?


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