lunes, 14 de septiembre de 2015

Crítica de «Shameless» de Showtime



Título: Shameless
Creador: Paul Abott
Género: Humor negro; Drama
Temporadas: 5
Estado: En emisión
Canal: Showtime
Año de estreno: 2011




Producción del canal Showtime y versión americana de la serie homónima original del Reino Unido que cuenta la historia de una familia disfuncional en la cual el cabeza de familia pasa ebrio la mayor parte del día y sus hijos viven en la absoluta desatención. La adaptación norteamericana nos llega de manos de John Wells ('El Ala Oeste de la Casa Blanca') y la historia tiene lugar en Chicago.

Frank Gallagher (William H. Macy, 'Fargo', 'Magnolia') es este padre de seis hijos que se caracteriza por ser un egoísta alcohólico y completamente narcisista que vive de las ayudas sociales -conseguidas ilegalmente con triquiñuelas- y no hace más que pasar todo el día bebiendo. Su hija más mayor, Fiona (Emmy Rossum, 'El fantasma de la ópera'), con tan solo 21 años tiene todo el peso de sus hermanos pequeños sobre sus hombros y acepta todo tipo de trabajos temporales para traer algo de dinero a casa.

El resto de los hermanos son todos menores: Phillip (Jeremy Allen White) tiene 17 años y es un estudiante perfecto que, a pesar de su buen rendimiento académico, tiene malos hábitos como el consumo de marihuana y alcohol; Ian (Cameron Monaghan, 'Malcolm'), de 16 años, alistado en la Escuela Militar, trabaja en el supermercado local y es gay, pero sólo unos pocos lo saben; Debbie (Emma Kenney) y Carl (Ethan Cutkosky), con 11 y 10 años, respectivamente, son los pequeños.

La primera siempre intenta ayudar, pero Carl tiene gustos más problemáticos y siempre se mete en líos. Por último, Liam Gallagher (los gemelos Brennan Kane Johnson y Blake Alexander Johnson), con pocos años de edad, interpretan al hermano menor. Lo más curioso es que el chico es negro a pesar de ser hijo de blancos










Hace más de un año me recomendaron una serie de televisión llamada Shameless. Cuando vi su piloto me llamó la atención, no obstante, pensaba que todo lo que fuese a ver a partir de entonces era la típica comedia negra basada en una familia desestructurada, rodeada de drogas, sexo y alcohol. Me equivocaba.

Aunque tardé en terminarla, su primera temporada me gustó. Pese a que la trama no me enganchaba completamente, fui viendo cada capítulo buscando algo que me incitase ganas de ver el siguiente, que me provocase esa necesidad que solo producen aquellas obras que conectan con el espectador. No lo encontré. Esto, sumado a las dificultades que tuve para encontrar la segunda temporada en inglés hicieron que dejase la serie abandonada en un pequeño cajón de mi memoria, el cual no volví a abrir hasta agosto de este año.

Agosto empezó con malas noticias y, por motivos médicos, tuve que cancelar un viaje que me llevaría fuera el resto del mes. El doctor me mandó reposar, ante lo cual decidí ponerme con una serie. Debido a que muchas veces escuchaba a dos amigas hablando de esta producción le di una segunda oportunidad y tras encontrar —por fin— la segunda temporada en inglés, comencé con ella.

Con esta segunda hornada de capítulos mi percepción de la serie viró ciento ochenta grados. Desde el primer episodio sentí una necesidad imperiosa de saber qué iba a ocurrir en el siguiente. Empecé devorar tres, cuatro e incluso cinco capítulos cada día. Era verano, y gastaba todo mi tiempo libre tirado en la cama delante del televisor. El único momento en el que descansaba era cuando salía con amigos, y no era raro el día que a la vuelta me pusiese otro de madrugada antes de irme a dormir. Por ello, el 21 de agosto había terminado las cinco temporadas de las que actualmente consta la serie. Se ha convertido en una de mis series favoritas y estoy ansioso por el estreno de la season six. ¿Se resolverá por fin el misterio de dónde sacaron una XBOX?

Uno de los mejores aspectos de esta serie son sus personajes. Nos encontramos ante una familia desestructurada en la que cada uno de sus miembros puede representar a una parte de la sociedad. Son seis niños que han tenido que seguir adelante sin la ayuda de sus padres, puesto que cuando aparecen, más que ayudar les ponen zancadillas. Un padre borracho y una madre bipolar, que se niega a tomar su medicación, no son el mejor ambiente para criar a unos hijos.

Los personajes han estado en constante evolución. Cuando empecé la serie lo que más me gustaba ver en pantalla era la trama de Fiona y Steve/Jimmy, a Ian y sus intentos de salir del armario y las aventuras de Frank para seguir adelante. Ahora que he continuado viéndola mis preferencias han cambiado, y Lip se ha convertido en mi personaje favorito. 

El avance de la serie no ha supuesto solo mejoras, sino que también creo que se han quemado con algunas tramas: Fiona me aburre. A pesar de que cambie el chico sus historias son muy parecidas. Siguen casi siempre el mismo esquema. Frank se ha convertido en un personaje muy repetitivo, incluso podríamos decir que una parodia de sí mismo, aunque los momentos que comparte con la doctora me han gustado mucho. Ian, por su parte, ha ido perdiendo peso en la historia, hasta —en mi opinión— ser devorado en carisma e importancia por Mick. Eso sí, el aporte de Summy a los últimos trece episodios ha sido un acierto, dando un soplo de aire fresco a la casa de los Gallagher. 

Respecto de los secundarios, es una serie que puede presumir de ellos. Como decía antes, Mick ha ganado muchísimo peso y carisma. Ha pasado de ser odiado a ser querido. Mientras que Kev y Verónica, los vecinos, han ido apareciendo cada vez más en pantalla, gracias a que han recibido una trama a la altura de sus personajes.

Si me tuviera que quedar con algo de esta serie sería con las formas en las que los hermanos superan las adversidades, y sobre todo, la forma en la que esta se narran, ya que consiguen sacarte una sonrisa hasta en las situaciones más inverosímiles. Te enseñan que la vida no siempre hay que tomársela tan a pecho y que, a pesar de todo lo que nos ocurra, nunca tenemos que olvidarnos de disfrutar.

Para acabar, como apunte para aquellos que hayáis visto las cinco temporadas, tengo dudas sobre el final que le dan a la trama de Lip. Creo que se sale en exceso del desarrollo y de la madurez que este personaje ha ido experimentando. Veremos en la sexta.



William H. Macy como Frank Gallagher.
Emmy Rossum como Fiona Gallagher.
Jeremy Allen White como Phillip «Lip» Gallagher.
Cameron Monaghan como Ian Gallagher.
Emma Kenney como Debbie Gallagher.
Ethan Cutkosky como Carl Gallagher.
Shanola Hampton como Veronica Fisher.
Steve Howey como Kevin «Kev» Ball.

11 comentarios:

  1. Madre mía, esta es una de mis series favoritas sin ninguna duda. Al contrario que tú, yo me enganché desde el primer momento, una vez que la empecé no pude parar de ver capítulos hasta que terminé la quinta temporada. Adoro a Mickey y es mi personaje favorito desde el principio de la serie. El e Ian son mi OTP por excelencia, LOS ADORO.
    Como tú, pienso que Frank es demasiado repetitivo, pero bueno aun así me sigue gustando mucho su personaje.
    ¡Que ganas de que llegue enero para ver la siguiente temporada!

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    1. Para mí también. Es una de las mejores series que he visto nunca, si es que a partir de la segunda temporada la devoré como si no hubiese mañana.

      ¡Qué ganas de enero!

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  2. (ALERTA DE SPOILERS) Mi serie favoritísima, no sé si te lo había dicho *o*. Es verdad lo de la Xbox..., me acuerdo que Monica compró una de subidón y hubo que devolverla, y creo que ha pasado bastantes más veces lo de "alguien compra algún 'lujo' y luego hay que devolverlo", así que en una de esas se les quedó la Xbox :P

    Coincido sobre todo con Ian. Le han dado una tramaza esta temporada, pero creo que ha llegado demasiado tarde para salvar al personaje, porque en la tercera, y sobre todo en la cuarta, Mickey se lo comió. Aunque su relación especial con Monica, distinta a la de los demás hijos, lo salva un poco. En general me gustan el personaje y el actor, así que creo que aún hay esperanza.

    Con Fiona y Frank sí que no estoy de acuerdo, fíjate. Frank me rallaba más hacia la tercera temporada, pero después del punto de inflexión de la cuarta, creo que han revitalizado el personaje; o al menos están preparando el terreno. ¡Tiene corazón! En la cuarta ya se entrevió (¿te acuerdas de la niña que creía que era Fiona T____T? Qué penica, por Dios), y en esta última por primera vez le hemos visto hacer algo desinteresadamente, rechazar la oportunidad de timar a alguien y que se le rompiera el corazoncito... Tengo la sensación de que están llevando el personaje hacia la redención poco a poco, y lo están haciendo bien, porque allá por la tercera temporada, no me habría creído bajo ninguna circunstancia la redención de Frank.

    Y con Fiona pasa algo parecido, a mi modo de ver. La cuarta fue un temporadón y tocó fondo, y este es el inicio de la recuperación. Sigue siendo Fiona y teniendo sus cosas, pero creo que está madurando y superando sus demonios poco a poco. Al menos el tema Steve y los continuos choques con la realidad cortesía de Sean me dan esperanzas. Es verdad que sus tramas han perdido fuelle, pero creo que están haciéndolo conscientemente porque es necesario que Fiona pase por esta etapa mierdosa antes de centrarse.

    Y sobre Lip, sí que ha tenido un giro feo esta temporada. Yo ya lo intuí con Mandy (mi pobre Mandy..., siempre ha sido muy poco generoso con ella), y con Amanda remató. Aparte de que se ve que ya no se siente bien en el South Side. Yo tengo la teoría de que los guionistas están preparando su descenso a los infiernos para la próxima temporada, que ya está bien de que sea tan equilibrado. Es una teoría algo loca, pero viendo que últimamente ha sido un poco capullo y tomado malas decisiones y que en la cuarta fue el descenso a los infiernos de Fiona y en esta quinta el de Ian... Lo suyo es que le toque a Lip. Yo casi lo agradezco, porque me gusta mucho Shameless cuando se pone oscura y Lip es un personajazo, así que me encantaría una trama hardcore con él.

    Y hasta aquí. Me paro porque ya bastante chapa te he dado. Pero que sepas que es TU CULPA por hablar de Shameless.

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    1. PD: Sobre Lip y mis teorías... El cuadro, el famoso cuadro de Schiele que le enseña la profesora porque le recuerda a él por la angustia existencial y que Lip se queda mirando con preocupación.

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    2. ¡Vaya comentario, Jorge! Da gusto leer algunos así.

      Creo que tienes razón en todo lo que dices.

      En cuanto a Frank sí. Es normal, los americanos son muy dados a la redención, en casi todas las series lo vemos. ¿Qué nos preparará?

      Fiona ha estado sufriendo casi todas las temporadas, Steve la ha destrozado. Parece que por fin con Sean ha vuelto a centrarse.

      Ian, Ian, Ian... ¿Qué nos deparará la próxima temporada? Mickey ha sido un personaje muy bueno, dejando en la sombra al pelirrojo.

      Y Lip, probablemente mi personaje favorito, espero que no se lo carguen ni que lo fuercen. Yo veía clarísimo un «asentamiento de cabeza» con Amanda. Pegaban. Incluso con Mandy, que ha sido la persona que mejor le ha tratado.

      Un saludo.

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  3. Esta serie no la sigo y no creo que me enganche.

    Saludos

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  4. Me vi las primeras temporadas voladas, pero ya me he desenganchado y no consigo retomar la última

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    1. Pues a mí me pasó justo al revés, conforme más veía más quería.

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  5. Esta serie no la conocía pero me gusta lo que cuentas, quizá algún día me anime.

    Besos =)

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    1. Hola, Atrapada. ¿Qué tal todo?

      Pues la verdad yo te la recomiendo. Te va a encantar.

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