domingo, 28 de febrero de 2016

Peores aspectos de la literatura juvenil fantástica | Carmelo Beltrán




Las entradas de este blog siempre suelen tener un toque positivo en las que se intenta premiar lo bueno sobre lo malo, ya que soy una persona a la que prácticamente todo le gusta. Solo me hace falta un ligero toque que haga que me interese por ella para que me ponga a recomendarla. Sin embargo, hoy vamos a hablar de los peores aspectos que tiene la literatura fantástica juvenil.

Antes de nada tengo que decir que yo soy consumidor de este tipo de literatura. He crecido con ella y sigue pasando por mis manos siempre que puedo. El último exponente ha sido La noche roja de Marisol Sales, la cual es la que me ha inspirado a hacer esta entrada. No porque no me haya gustado o sea mala literatura, sino porque al acabarla me puse a recapacitar sobre todos aquellos aspectos que no me convencen de este género.




Protagonistas con poca experiencia que son capaces de ganar al villano de turno, el cual suele ser un ser todopoderoso que lleva causando estragos durante toda la eternidad


Seguro que más de uno ya estáis pensando en algún ejemplo, y es normal, ya que es un patrón que se repite en muchas novelas del género. ¿Cuántas veces nos hemos encontrado con la premisa de que un joven resulta ser el elegido para vencer al malo de turno? Vale, está bien, es el elegido, por lo que sus poderes seguramente serán superiores al resto y, como mínimo, semejantes a los del adversario pero, si este ha tardado toda la eternidad en llegar a dominarlos así, ¿cómo va a poder nuestro héroe vencerle con unas pocas semanas de entrenamiento?

Es algo que a mí me saca totalmente de quicio, sobre todo porque no es difícil solucionarlo. Con lo simple que es poner un personaje experimentado, sabio, anciano a su vera que le ayude y que sea una pieza clave en la batalla. O que no le venza solo él, sino que lo haga un ejército que actúe bajo su liderazgo. 

Hay dos novelas que me parecen un claro exponente sobre cómo debe plantearse este tipo de historias: Cautivo de las tinieblas de Jorge Garrido y Crónicas del asesino de reyes de Patrick Rothfuss. En la primera nos encontramos un personaje misterioso que acompaña en todo momento al protagonista y en el segundo vemos como el personaje evoluciona desde su infancia hasta el momento donde alcanza la plenitud.

Está demasiado clara la diferencia entre el bien y el mal


Vale, está claro que si nos encontramos ante un conflicto en el que vamos a luchar con seres de otro mundo que vienen a conquistarlos sabemos que ellos van a ser los malos, pero es que me parece de personaje muy poco trabajado el encontrarnos a protagonistas que sean la reencarnación del bien, que solo piensen en ayudar al mundo sin tener un solo momento de egoísmo, de maldad o cualquier otro aspecto negativo. E igual por el otro lado, ¿qué necesidad hay de que el rival sea malo hasta la médula? ¿No puede tener un pequeño ápice de bondad? ¿Quizás hace muchos años?

Como decía antes, recalco la posición de Cautivo de las tinieblas como ejemplo de cómo deben hacerse las cosas. No quiero haceros ningún spoilers, así que me limitaré a recomendaros que lo leáis.



El amor instantáneo


Yo parto de la base de que el amor no es un elemento imprescindible en ninguna novela —salvo las románticas, claro— pero, ¿no os saca totalmente del libro la aparición de una historia de amor que no se puede coger por ningún sitio? Me creo que dos personajes se atraigan nada más verse, pero de ahí a que a las diez páginas se estén jurando amor eterno hay un trecho enorme. 

Así que no, trabájame la relación, consigue que haya unos pequeños detalles que hagan que me la vaya creyendo, que yo pueda atisbar esas migajas que poco a poco acabarán convirtiéndose en realidad.

Como modelo a seguir aquí quiero mencionar a Iria G. Parente y Selene M. Pétalos con sus novelas Alianzas y Sueños de piedra, en las cuales la relación de amor se puede palpar, sabes que va a pasar y quieres que pase porque consiguen que te creas totalmente la historia. Eso con un enamoramiento instantáneo no se puede lograr.

El valor que aparece de la nada


Me parece bien que el personaje sea valiente, que afronte su destino de salvar el mundo pero, ¿de verdad a un chaval de dieciséis años que acaba de descubrir sus poderes le dices que se tiene que ir a la otra punta del mundo –o peor, a otro mundo— a enfrentarse con la mayor amenaza vista en la historia y se va sin dudar? ¡Por favor! Yo me moriría de miedo, no sé vosotros.

Quiero ver que el personaje duda, que tiene miedo y que al final acaba aceptando su destino, así como que durante la batalle tiemble, que piense que pueda morir. 

¿Un ejemplo? Este es más complicado, pero quizás El juego de Ender es el mejor exponente —sí, sé que es ciencia ficción y no fantasía, pero me viene como anillo al dedo el libro—.



Que ningún protagonista muera en las guerras


¿Cómo es posible que nunca muera ninguno de los dos o tres personajes principales? Si hay una guerra en la que la humanidad se está jugando la vida y son nuestros protagonistas los que encabezan a sus tropas, ¿cómo es posible que todos salgan vivitos y coleando? 

Simplemente no me lo puedo creer y es que además me parece un error enorme. ¡Estás enseñando que en la guerra siempre se gana! Y esto es una completa mentira, porque en una batalla de estas circunstancias siempre vas a perder, pese a que el otro equipo quede sin efectivos.

Está claro que el mejor ejemplo es Canción de Hielo y Fuego o Los juegos del hambre en el que al final todos los personajes principales acaban sufriendo de alguna manera.

***

Hasta aquí los peores aspectos de la literatura fantástica juvenil. ¿A ti qué te parecen? ¿Coincides? ¿Cuáles añadirías? ¡Déjamelo en los comentarios!



10 comentarios:

  1. Lo de que el amor es instantaneo esta a la orden del dia en practicamente todos los generos literarios. Para mi lo peor de la literatura fantastica son las descripciones tan largas y extensas del mundo fantastico en cuestion.

    Saludos

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  2. ¡Hola!
    Me ha encantado tu entrada y ahora mismo la voy a compartir ;-)
    Coincido punto por punto en lo que comentas, además me ha gustado que aún hablando de lo malo de la literatura juvenil fantástica, has puesto ejemplos de novelas que sí saben hacerlo bien sin caer en estos tópicos, un gran detalle.
    ¡Un saludo!

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  3. Hola!!!
    coincido bastante en lo que has puesto, pero no lo centraría en novela fantástica, lo extrapolaría a cualquier tipo de historia, en realidad.
    El otro día vi una película en la que la protagonista al día siguiente de cortar con su novio de cinco años, conocía a un chico, pasaba un día con él y terminaba diciéndole que era su amor verdadero, era el destino...¡¡¡¿en serio?!!!
    Al final, en mi opinión, se resume en ser coherente. Un flechazo, bueno, enamorarte en 5 mins no. ¿De cobarde a capitán América en 5 mins? creo que tampoco. ¿todo blanco o negro? existe el gris y los subterfugios, no hay que enseñarlo todo tan claramente...
    Muy buena entrada ;)
    un saludo
    http://yeswecanreadtogether.blogspot.com.es/

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  4. En lo del malo, muy cierto, no me puedo creer una en la que el héroe es mucho mejor en un mes, es imposible, en cambio si pasan algunos años de entrenamiento me lo puedo creer, como por ejemplo Harry Potter (es por no repetir tus ejemplos) donde está 7 años estudiando, además de que si antes no lo ha matado es por un hechizo protector, así si que me lo creo.
    Lo del bien y el mal, muy cierto, en algunos libros, sin duda sería del bando malo.
    Ni en las de genero romántico me puedo creer el instalove
    Lo del valor, nunca lo habría dicho, pero tienes razón, a mi con 17 años me dicen de ir a matar a un tipo, y que puedo morir unas 4000 veces, y lo siento, pero me quedo en mi casa.
    Lo de las guerras, en las películas es muy bueno, cuando hay un tiroteo, salen corriendo y no les da ni una sola bala. Yo siempre era la primera en caer cuando jugabamos a balón prisionero.
    un beso

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  5. ¡¡Hola!!
    No conocía tu blog, pero por aquí me quedo.
    Tengo que decir que me ha encantado el blog (he leído la reseña de Totora y chapó) y con esta entrada, es una alegría ver que alguien habla sobre esto. No veas como me enfada que ningún protagonista muera en guerras. YO QUIERO MUERTES. Y no porque soy un sádico ni nada, simplemente para hacer más realista el peligro y la envergadura del conflicto de un libro. Hacer eso, construye un peligro real que produce mayor tensión y creo que engancha más y te llevas más de una sorpresa.
    Te sigo :D
    Nos leemos:)

    Un abrazo,
    Raxx

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  6. Hola Carmelo, qué entrada tan interesante... Coincido contigo en que estos tópicos están muy extendidos, el del amor es bastante amplio y la verdad es que a veces aburre. Al menos que se hagan de rogar. En cuanto a que ningún protagonista muera durante la trama...después de Juego de Tronos no sé si decir esto, pero sí, por lo general es así.

    Ha sido un placer leerte.

    Te espero en La Reina Lectora ❤

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  7. Me ha gustado mucho la entrada.
    Un beso.

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  8. ¡Hola!

    Muy buena entrada, y con mucha razón, según te iba leyendo pensaba "¡es que es verdad!". Y lo del amor a primera vista, puf, eso está presente en todo tipo de literatura casi, y muchas veces es algo que simplemente no nos creemos.

    Un besito.

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  9. Hola Carmelo

    Coincido contigo, pero no coincido, si es algo complicado, pero vayamos por parte. En el primer caso, se podría justificar con "suerte de principiante" el chico que de un día para el otro se entera que es el elegido para salvar la humanidad, el mundo o el universo .. y lo logra cuando otros que han pasado su vida entera tratando de lograr lo mismo que él han fracasado.. solo existe una explicación suerte de principiante. Por otro lado, estamos hablando de literatura juvenil, por ende en la mayoría de los casos sus protagonistas son chicos jóvenes para que el lector se sienta identificado aunque sea un poco con él y de ahí que no tenga experiencia ni entrenamiento, es una forma de decir que la vida de uno puede cambiar del día a la noche.
    En el tema del bien y el mal, en eso coincido a veces los autores "pecan" de estereotipo, cuando la vida real no es tan así, no existe el blanco o el negro absoluto, como tampoco existen las personas completamente buenas o malas, todos estamos en un tono de gris, inclinados cada uno hacía un lado o hacía el otro.
    El amor instantaneo.. en lo personal no me gustan las historias de amor en temáticas que no sean justamente la romántica porque muchas veces se dan en situaciones forzadas o que pareciera que hubiera habido en el medio una maldición imperio que los hiciera enamorar.. pero... como vamos a quejarnos si Shakespeare hizo exactamente eso.... Romeo sufría por el amor de Rosalinda pero en cuanto ve a Julieta.. a la bosta con Rosalinda .. Julieta eres el amor de mi vida... de una escena a otra hubo amor instantáneo.

    El valor que aparece de la nada.. capaz lo podemos justificar desde el punto de vista de la impulsividad, de no pensar en las consecuencias, sino cerrar los ojos y lanzarse.. así como en la vida real, hay chicos que se emborrachan y se ponen a manejar sin pensar en las consecuencias.. en los libros lo que hacen es ir al muere solo que las cosas le salen bien.

    Que ningún protagonista muera en las guerras.. es casi igual que los típicos finales de "y vivieron felices para siempre" no es algo real, no tiene sentido, al menos si no mueren, deberían resultar con alguna lesión grave, perdida de alguna extremidad, un ojo o algo así.. pero no creo que se pueda tomar de la forma en que lo has puesto "en la guerra siempre se gana" porque sino también podríamos reflexionar que el bien siempre gana y en la vida real ninguna de las dos cosas son así, por eso es literatura fantástica o de ficción, si bien se pueden sacar algunas reflexiones o algo de valor de cada libro que se lee, la cosa es leerlos con criterio y sentido. La mayoría crecimos leyendo libros de cuentos infantiles, donde hay princesas, príncipes, hadas madrinas y un largo etcetera pero no lo tomamos como que así es la vida, por ende tampoco creo que alguien que lea literatura juvenil fantástica tome el concepto de que en la guerra siempre se gana.

    Creo que me fui por las ramas en algunos casos, pero en fin, solo quería dejar mi opinión.

    Saludos y nos seguimos leyendo.

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  10. Totalmente de acuerdo. Y si algún protagonista muere a los lectores fanáticos les da algo, cómo si no disringuieran entre ficción y realidad.

    Un saludo

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