sábado, 11 de junio de 2016

Sergio S. Morán, autor de «El dios asesinado en el servicio de caballeros» | Entrevista

Las entrevistas me encantan. En serio, conocer qué piensan las mentes que están detrás de la literatura me parece algo mágico, y cuando encontramos casos como el de Sergio S. Morán todavía más. Antes de ayer se publicó la reseña de El dios asesinado en el servicio de caballeros, una novela con la que me ha enamorado, así que conocerle más es un privilegio.




El Rincón de las Páginas (RP).- ¿Por qué decidiste comenzar a escribir? ¿Qué te aporta escribir personalmente? Es una pregunta en apariencia simple, que puede llevar mucho más trasfondo.

Sergio Morán (SM).- Llevo tantos años escribiendo y contando historias que me cuesta recordar cuándo fue mi primera vez. Creo que tras leer una historia que me gustó, quería leer más, y como no lo había, me puse a hacerlo yo. Luego ya me picó el gusanillo, y entre cómics y relatos, no lo he dejado.
Para mí, escribir, sigue siendo lo mismo que cuando empecé a los diez años. Es como leer una historia, intentar adivinar los entresijos, enamorarte de los personajes, crear un mundo en tu cabeza... Y es jodidamente adictivo.


RP.- Muchos comparan tu novela, El dios asesinado en el servicio de caballeros, con la obra literaria de Pratchett, por tu forma satírica e irónica de escribir sobre fantasía. ¿Crees que tu estilo como escritor ha bebido de este magnífico autor?

SM.- No ha bebido de él, se ha emborrachado. Pratchett ha sido no solo de mis mayores influencias. Con Mundodisco le cogí el gusto no sólo a contar historias, si no a cómo hacerlo de manera divertida. Aprendí cómo romper clichés, cómo reimaginar mundos, y cómo describirlos sin caer en una descripción tediosa y aburrida.
También me enseñó, y esto es algo que he podido aprovechar en mi faceta como guionista, a parodiar la realidad desde la fantasía, a criticar sin piedad temas actuales usando elfos o hadas. El Vosque, uno de mis cómics, no existiría en absoluto si no fuese por él. Pero, por suerte, no ha sido mi única influencia, y he aprendido de otros grandes, el mundo no necesita otro Pratchett.
O quizás sí, pero me parece un sombrero demasiado grande para mí, el suyo.


RP.- ¿Te has basado en alguien para crear a Parabellum? ¿Por qué la has hecho como es?

SM.- Parabellum tiene mucho de mí, y tiene mucho de ti. Es una chica normal, que tiene un trabajo que le gusta, pero que le obliga a pelear para llegar a fin de mes. Su batalla contra la cuota de Autónomos está claro que lo ha cogido de mí.
Es sarcástica, porque no puedes enfrentarte a una persona que es medio humana y medio caballo sin que te entre la risa floja, y porque usa el humor como escudo para un mundo que ni siquiera ella acaba de entender, ya sea por culpa de los mitos o por culpa de los enrevesados humanos.
Pero me gusta pensar que una de las claves de que la novela esté funcionando es gracias a que es una chica normal, con la que el lector se puede identificar rápidamente.
Una chica normal con una pistola que dispara balas mágicas. Pero normal.




RP.- ¿Quién es tu escritor favorito? ¿Y tu género literario predilecto?

SM.- No.
No puedo escoger. Por defecto, volvería a mencionar a Pratchett, pero últimamente Jasper Fforde está enseñándome mucho, y Parabellum tiene mucho de su Thursday Next. Joss Whedon marcó mi manera de romper guiones y con él aprendí a no tomarme demasiado en serio, salvo cuando hay que hacerlo. Jaume Ribera y Andreu Martín me inculcaron el amor por la novela negra, que Donna Leon amartilló a conciencia. Podría mencionar escritores favoritos y me dejaría a muchos, dependiendo del día de la semana.
Y géneros si que no. Me da igual la ambientación, el género o incluso el medio. Si la historia y los personajes son buenos, devoro todo.


RP.- Si tuvieras que llevarte tres cosas a una isla desierta, ¿cuáles serían?

SM.- Papel, lápiz y música.
O comida, agua y música, sí, mejor eso.
Espera ¿Una lancha motora, cerveza y gasolina vale?


RP.- ¿Café o té? ¿Cerveza o vino? ¿Magos o brujos?

SM.- Café. No tomo muchos, no paso de dos al día como mucho, pero escribir con mi taza de café con mucha leche, mucho azúcar y un chorro de Baileys es mi segundo placer favorito. El primero es hacerlo con cerveza.
Y entre magos y brujos, me quedo con las brujas. Muchos de mis propios personajes son brujas, hasta el punto de que tengo que obligarme a no usar muchas más por no encasillarme. No creo que tarde alguna en asomarse a visitar a Parabellum. O a protagonizar su propia novela, que tengo a una tal Alonsa calentando en el banquillo, con ganas de salir.


RP.- ¿Cómo es un día normal en la vida de Sergio Morán? ¿De dónde saca la inspiración? ¿Y el tiempo para escribir?

SM.- Me levanto, le doy un beso a mi novia y me voy a la oficina que comparto con dos de mis mejores amigos, a escribir y dibujar todo el día, hasta que me duele el brazo. Es MUY difícil no ir a trabajar con una sonrisa, con un plan así.
Pero claro, para llegar a fin de mes hay que hacer esto todos los días, incluidos fines de semana, y durante al menos 10 o más horas al día. Así que algo compensa.
Hace un par de años que dejé de trabajar como informático, y decidí que quería vivir de esto. Aún no lo he logrado del todo, pero la rubita de las gafas puede hacer que lo logre finalmente. Eso me da tiempo para trabajar, y la inspiración te pilla trabajando. Si no, siempre puedo ir a correr o dar un paseo con algo de música, para desatascar.




RP.- ¿Cómo ves la situación literaria en España hoy en día? ¿Crees que la piratería está haciendo mucho daño al sector? ¿Qué cambiarías de este?

SM.- Acabo de llegar, y no me ha dado tiempo a ver mucho, así que no me atreveré a juzgar.
Pero vengo del mundo del cómic, y creo que lo que está pasando ahí es un buen ejemplo de lo que podría pasar en el mundo literario, al ser el primero más pequeño y poder tener más cintura a la hora de adaptarse y cambiar. Las editoriales grandes se cierran en banda y no arriesgan, las pequeñas se permiten arriesgar más, y les están comiendo terreno, pero tampoco pueden permitirse pagar mucho a los autores. Esto a su vez hace que los autores opten más por la autoedición, que gracias a Internet es cada vez más asumible y ventajosa.
El mundo literario, podría observar y aprender mucho de la industria del cómic, aunque sea para aprender de sus errores. Tienen una bonita probeta que examinar.
Y la piratería no es algo que me dé miedo, no creo que haga mucho daño al sector. En mi experiencia, si el producto es bueno, la gente pagará por él, lo tenga o no lo tenga gratis en internet. Es cuestión de buscar el equilibrio en calidad/precio, y ponérselo fácil. De esto podría hablar durante horas, con ejemplos, ya que es parte fundamental de mi trabajo, ¡pero igual no dejo hueco para más preguntas!

RP.-  Véndete, este es tu espacio, ¿por qué deberían leer tu novela?

SM.- Creo que deberían robársela a alguien, y leer el primer capítulo. Y luego ya caerán, porque Parabellum se deja querer, y se mete en unos líos de lo más divertidos. Lo difícil no es empezar a leerla, es dejar de hacerlo.
O eso me han dicho, al menos.


RP.- Plantéale una pregunta al entrevistador.

SM.- Una que me sorprende que no me haya hecho, porque mucha gente me lo pregunta: ¿Parabellum II?
Lo pero es que yo aún no tengo respuesta definitiva para eso. No depende sólo de mí. Pero viendo la acogida que está teniendo, y que mi cabeza ya tiene el picor necesario para ponerme con la segunda, será cuestión de tiempo.
De poco tiempo, espero.
Y café.
Y cerveza.

RP.- Personalmente, yo sí que espero ver de nuevo a Parabellum en papel. Creo que es un personaje que tiene mucho potencial y que puede ingeniársela para resolver muchos problemas metiéndose en líos durante ellos. Da mucho juego.

Carmelo Beltrán


3 comentarios:

  1. He leído grandes reseñas sobre este libro y me muero por leerlo, pero en Argentina al parecer no está en físico, ojala puedan publicarlo aquí también.
    Excelente entrevista y dan más ganas de leer la obra de este autor
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Es un libro muy bueno. Ameno, divertido y no puedes parar de leerlo.
    Esperaré con ansias un segundo libro de Parabellum

    ResponderEliminar