lunes, 22 de agosto de 2016

«La lámpara mágica» | Antología de Carmelo Beltrán

En ocasiones me despierto buscando una lámpara mágica que me conceda el deseo de no volver a escribir nunca más, de alejarme de las teclas que me apresan con cadenas de frustración cada noche y que hieren más que un verano sin ver la lluvia aparecer.



Me imagino frotándola y hablando con el genio, escuchando pacientemente sus palabras, atento a sus gestos y curioso por ver si en él también hace mella la rutina de nunca poder dedicarse a algo nuevo.


Desearía que la vigilia fuera sueño y que la realidad no fuera más que pesadilla. Rogaría porque dos más dos fuesen cinco durante cinco minutos y que en ese tiempo estuviese prohibido suspirar. Obligaría a todos a ser conscientes de todo aquello que les importa y luego les devolvería su mundo real adulterado con una pizca de teatralidad, donde cada uno pudiera encarnar su papel a la perfección y solo tuvieran que dejarse llevar.

Y entonces correría arrepentido por el deseo rogado, buscando en cada esquina un poco de papel donde poder crear mis historias, pues pese a que los sueños se hubiesen tornado realidad, para mi no serían más que otra de mis pesadillas.

Quizás soy un adicto, quizás no pueda vivir sin el papel, pero, ¿qué le voy a hacer si tras cada cadena de frustración hay un mundo entero de placer?

Carmelo Beltrán

6 comentarios:

  1. "Pese a que los sueños se hubiesen tornado realidad, para mi no serían más que otra de mis pesadillas."

    Si fuera más cierto, sería inverosímil.

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  2. Quedate con el placer, todo lo demás es vanidad...un saludo cielo

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  3. HOLA! ^-^
    Me ha gustado mucho esta entrada.
    Por cierto, me ha gustado mucho tu blog, así que ya tienes una NUEVA SEGUIDORA MÁS, te invito a que te pases por mi blog y si te gusta que te quedes en él.

    Besos de duendecillos ♥

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