miércoles, 26 de abril de 2017

Diario de un escritor frustrado | Marzo 2017

Después de la buena acogida que tuvo la primera entrega de esta sección, tenía que estar sí o sí presente en futuros meses, y es que a pesar de que marzo no ha sido el mes en el que he podido sacar más tiempo para mis textos —gracias universidad—, sí que es cierto que he podido escribir algunas cosillas que, al menos, no me han defraudado. Bienvenidos a Diario de un escritor frustrado.




Diario de un escritor frustrado | Marzo



Han sido únicamente diez textos cortos, mucho en realidad, que, siendo sinceros, me decepcionan en cuanto a mi faceta de escritor. Siempre me he jactado de poder sacar tiempo de debajo de las piedras para mis pasiones, pero se ve que durante este mes mi musa artística ha estado en un segundo plano y que le he dedicado pequeños instantes en los que me visitaba.

VERSIÓN EN VÍDEO



Microrrelatos


Han sido sólo tres los microrrelatos que he escrito durante este mes, y si os soy sincero no hay ninguno que me parezca una maravilla. Como ya os he dicho, se ha tratado de un mes en el que pocas jornadas de estudio han terminado antes de las 11 de la noche, con el consiguiente desgaste que ello conlleva, y mis incursiones en microrrelatos no han sido más que una forma que hacer que mi mente volara lejos de la rutina universitaria. 

Si tuviera que quedarme con alguno de los escritos, sería con preguntas al viento, una historia que tenéis publicada ya en el blog y que surgió en un momento en el que cuestionaba cada uno de los aspectos de mi vida. Fue una jornada muy intensa que terminó en un texto escrito más allá de las doce de la noche con el que sólo quería encontrarme a mí mismo bajo esa montaña de trabajo. ¿Alguno se siente identificado conmigo?

Preguntas al viento 

Fue escrito el día antes de un examen que duró más de seis horas y que me dejó para el arrastre, pero mira, saqué un nueve, así que la magia de la escritura funcionó.

Además, escribí dos microrrelatos más, los cuales no se han publicado porque no concebí que fueran lo suficientemente buenos.

  • Recuerdos en las nubes: 181 palabras.
  • La historia de una noria: 181 palabras.


En total fueron 564 palabras en tres microrrelatos. Mejorable. Muy mejorable.

Poesía


Otro mes más, la poesía ha sido la pata fundamental que ha sostenido mi faceta como escritor. Ya os lo he dicho muchas veces, pero para mí esta clase de textos son terapéuticos. Son brotes de inspiración capaces de curar todo un momento de tristeza, ansiedad o devastación mediante una serie de palabras que me tocan el punto exacto en el alma. No sólo eso, sino que son la forma que más me gusta de guardar mis recuerdos especiales.

Baile de los locos en primavera 

Este mes hay que destacar El baile de los locos en primavera, una historia que giraba en torno a la locura en la que se había convertido mi momento. La primavera acababa de llegar y yo me negaba a seguir la inercia del mundo. Quería mi pulso y mi ritmo. Una declaración de intenciones en toda regla que tenéis en el blog.

Londres 

Londres es la historia que nunca quise haber escrito. Es ese pedazo de mí que luchaba por tratar de entender por qué el odio había vuelto a imperar en una ciudad europea y una llamada de socorro ante un mundo en el que los perjuicios siguen imponiéndose, algo de lo que nos arrepentiremos tarde o temprano.

  • Historias de humo y café: 327 palabras.
  • Ángeles de cuatro patas: 330 palabras.
  • Historias de papel: 201 palabras.
  • Cinco minutos sin cadenas: 203 palabras.


El resto de las historias son menos destacables, la verdad. Son terapia. Simplemente.

En total fueron 1.527 palabras llenas de emociones e inspiración, de recuerdos que quería guardar y de instantes que nunca se borrarán.

Relato


Sólo voy a contar uno para este post, pero en realidad ha habido una historia más, lo que pasa es que ha sido tan personal y con tan poco toque literario que creo que sería muy optimista el calificarlo como relato de ficción, la verdad.

Coleccionista de microrrelatas

Ante la evidencia de que únicamente estaba escribiendo historias cortas quise contar la de un niño que coleccionaba microrrelatos. Era su forma de entender el mundo. Quizás ese joven no era más que una parte propia.

TOTAL: 502 palabras.

En todo el mes, finalmente, se escribieron 2.653 palabras, lo que implica 263 más que en el mes anterior, a pesar de que los textos se redujesen en cinco. No obstante, no es una cifra buena y en el siguiente habrá que mejorar, y si os digo un secreto, estoy escribiendo este post a principios de mes y estamos a punto de batir la fronte.

¿Cómo ha sido vuestro mes escritor?

Carmelo Beltrán 


2 comentarios:

  1. ¡Hola! Has escrito un montón, la verdad :) Y sea mejor o peor literariamente hablando, como dices a veces es necesario escribir solo para uno mismo y mientras eso ayude al escritor ya es estupendo :) En mi caso en Marzo escribí una historia que he terminado en abril que ha sido un reto pero a la vez muy divertido entrelazar las vidas de dos personajes de ficción y no ficción. Siempre me divierto muchísimo al "presentar" a dos personajes de mundos diferentes. Y también he escrito algún relato y microrrelato para liberar un poco la mente :) Esperaré a ver cómo ha ido el mes de abril :) ¡Un abrazo!

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    1. Qué mes más bueno has tenido. Me encantaría leer esa historia laguna vez :)

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