miércoles, 12 de julio de 2017

«Un mundo feliz» de Aldous Huxley | Reseña

De las tres grandes distopías Un mundo feliz de Aldous Huxley fue la única que leí durante mi adolescencia. Siete años después y, tras haber leído a otros grandes del género, he vuelto a vivirla en busca de ese gran recuerdo que tenía. El resultado ha sido algo decepcionante. 



Un mundo feliz de Aldous Huxley | Reseña


Título: Un mundo feliz
Autor: Aldous Huxley
Editorial: DEBOLS!LLO
Año de publicación: 1932
Número de páginas: 188
ISBN: 978-8494441257
¡Cómpralo!: Aquí
Single solidario: Aquí

Sinopsis


La novela describe un mundo en el que finalmente se han cumplido los peores vaticinios: triunfan los dioses del consumo y la comodidad, y el orbe se organiza en diez zonas en apariencia seguras y estables. Sin embargo, este mundo ha sacrificado valores humanos esenciales, y sus habitantes son procreados in vitro a imagen y semejanza de una cadena de montaje.



Versión en vídeo en el canal de El Rincón de las Páginas





La sociedad en Un mundo feliz


Un mundo feliz nos presenta una sociedad en la que los seres humanos son producidos en masa, como si de una fábrica más se tratase, con características adaptadas al grupo y tarea social que fueren a desempeñar. 

El grupo lo es todo y el individuo ha perdido toda su importancia por separado, por ello desde que nacen son sometidos a un condicionamiento social en el que les enseñan los mandatos del Fordismo mediante grabaciones constantes mientras duermen o con simples juegos de dolor y precio-recompensa cuando sólo son unos bebés.

Una de las principales enseñanzas es que pensar puede resultar peligroso para la sociedad, por lo que todo ciudadano tiene en su poder Soma, una pequeña cantidad de droga que el Estado pone a su disposición de forma diaria, con la que poder espantar cualquier pensamiento que nuble esta felicidad que nos encontramos.

En todo ello, un salvaje de Malpaís, una reserva donde los seres humanos siguen viviendo de la forma tradicional, será llevado a dicha sociedad. El choque está servido.

El condicionamiento planteado por Aldous Huxley


A diferencia de otras distopías, en Un mundo feliz todos saben que están condicionados, todos son conscientes de los efectos del Soma, pero nadie quiere cambiarlo.  

Es más, el condicionamiento y su funcionamiento es una de las clases que se imparten en colegios. Se enseña a los más jóvenes y éstos admiran su forma de trabajar.

Huxley se vale de este planteamiento para realizar una dura crítica a todas esas sociedades que se han acomodado con el progreso, a todas esas personas que han decidido cambiar el pensar y reflexionar por estímulos constantes y directos y que, ante la mínima perturbación, caen en brazos de la droga para huir despavoridos de este mundo.


La prohibición de la literatura 


Tanto en Un mundo feliz como en el resto de las distopías mencionadas en este artículo, la literatura forma parte un eje fundamental de lo que podríamos entender como la rebelión frente al sistema establecido.

La literatura se esgrime como símbolo de pensamiento libre y todos estos regímenes basan su fuerza en el control de cómo la sociedad piensa.

Tengo pensado escribir un artículo exhausto comentando todo lo relacionado con este tema, así que pronto lo tendréis por el blog y el canal.

Libertad o seguridad


Un mundo feliz de Aldoux Huxley plantea una de las dicotomías que más presente ha estado a lo largo de la historia de la humanidad: qué es más importante, ¿seguridad o libertad? Un dilema del que muchas veces se han hecho eco los poderes políticos para justificar sus decisiones.

Es complicado dar una respuesta acertada ante tal dilema. En una situación como en la que nos encontramos ahora estamos viviendo diferentes posturas entre los que nos dirigen. Algunos esgrimen la idea de que es necesario recortar libertades para mantener una seguridad, mientras que otros abogan por asumir más riesgos. Cada cual se situará donde más cómo se encuentre.

¿Vosotros qué pensáis?

El derecho a estar triste y a madurar


La novela es una crítica a todas esas sociedades o, incluso, personas que centran su vida en estar felices a cada instante, cayendo en una espiral sin frenos cuando este elemento desaparece de su vida.

Tiene que existir tristeza para comprender la felicidad y en algunos momentos ésta aparece como algo no apetecible en los que sólo nos apetece sentirnos durante un tiempo tristes, solos. Estos momentos suelen ser el paso previo para dar cambios a nuestra vida. Es necesario ser inestable y no vivir en una emoción constante para poder evolucionar.

Éste es uno de los temas más importantes que se plantean en esta historia. Un dilema constante es el de la estabilidad y no necesidad del arte, religiones o incluso alguien que se erija como líder.

La maduración no sólo tiene que ser mental, sino también física. En la obra se ha acabado con el envejecimiento y las enfermedades, así como con el dolor. Algo que a simple vista se plantea como una situación ideal, a lo largo que se sucede la novela empezamos a apreciarlo como un elemento poco atractivo. Si todos vivimos en una juventud constante, sin cambios, sin ningún elemento inestable, ¿cómo podemos mejorar?

La conclusión de las últimas páginas


A pesar de no conseguir empatizar en demasía con la historia y con los personajes, de no sentir esa tensión o necesidad de cambiar el mundo al terminarla, sí que ha habido una parte que hace que toda la lectura haya merecido la pena: la charla final entre el salvaje y Mustafá, la persona que lidera este modelo social.

Sin destripar ningún elemento de la novela, he tenido la sensación de que toda la novela no es más que una excusa para camuflar esas ideas finales del escritor en forma de ensayo disfrazado con aires de novela. Son siete páginas que enriquecen la lectura y que te hacen salir distinto. Son el momento en el que querrás cerrar la obra y reflexionar sobre qué te están contando, pues compartiremos muchos de los puntos del argumento y diferiremos en otros, siendo lo más bonito que no nos podremos posicionar con ninguna de las partes.


Esta es mi opinión —extensa— sobre Un mundo feliz, la novela de Aldous Huxley que me ha tenido ocupado la última semana. ¿La habéis leído? ¿Qué opináis sobre ella? ¡Dejádmelo en los comentarios!

Carmelo Beltrán






No hay comentarios:

Publicar un comentario